Realizan IX Jornadas Regionales de Salud Mental en la UAM

San Diego, octubre 16 (Prensa UAM).- La potencia del estigma o la etiqueta que generalmente se asigna a un enfermo mental puede generar rechazo, abandono y abuso por parte de la familia y del entorno.

El psicólogo Renny Gil, docente de la Universidad Arturo Michelena y coordinador del Servicio de Psicología del Hospital Psiquiátrico “José Ortega Durán” de Bárbula, considera que la misma sociedad contribuye con la aparición de la enfermedad mental, debido a los procesos de aislamiento y rechazo hacia estas personas. En otras palabras, afirma que se trata de un círculo vicioso.

El planteamiento fue expuesto durante la ponencia titulada “Enfermedad mental. Punto ciego en la actualidad”, que inició las IX Jornadas Regionales de Salud Mental organizadas por el Instituto Carabobeño para la Salud (Insalud) en alianza con la escuela de Psicología de la Universidad Arturo Michelena. El evento se desarrolló en el auditorio de esta casa de estudios superiores, a propósito del Día Mundial de la Salud Mental.

Gil cuestionó hasta qué punto los profesionales que laboran en esta área realmente brindan la posibilidad de sanación al paciente, cuando muchas veces solo se enfocan en el diagnóstico y no en la raíz “que generalmente viene del abuso, el rechazo, el abandono y el estigma por parte de la familia, la sociedad, la historia, la cultura”.

Por ello, el objetivo de su participación en las IX Jornadas Regionales de Salud Mental era sensibilizar a los participantes acerca de este tema, “que todo el mundo sabe que existe pero pocos lo tratan”.

La médico psiquiátrico Ana Gracia, coordinadora regional del Programa de Salud Mental del estado Carabobo, también participó en el encuentro académico con la ponencia “Salud Mental y Nutrición: Nutrigenética y Nutrigenómica”.

Informó que hace aproximadamente 10 años se iniciaron unas nuevas líneas de investigación en la Universidad de Harvard, que estudian como los alimentos que los individuos ingieren en su dieta diaria pueden interferir en su condición genética, ya sea para mejorarla o empeorarla.

- Hay unas partículas de micro ARN que van a silenciar los genes defectuosos que tenemos o si el micro ARN es de mala calidad, porque los alimentos que ingerimos son de mala calidad, activarán esos genes defectuosos que en otras condiciones no se activarían. Pueden ser oncogenes del cáncer, genes de enfermedades mentales, de la obesidad, de hipertensión, entre otros.

Destacó que recientemente el Instituto de Fertilidad de la Universidad de Valencia en España publicó que esa transferencia de micro ARN ocurre de la madre hacia el feto a partir del quinto días de gestación, es decir, “estamos silenciando o activando genes de nuestros hijos desde el quinto día de gestión a través de la alimentación”.

Gracia explicó que la alimentación no solo está relacionada con la dieta que ingerimos, sino también con el ejercicio físico, las condiciones ambientales saludables, entre otros factores.

“Siempre hay que tener como meta que mente y cuerpo es un solo ser y que es lo que es bueno para el cuerpo también es bueno para la mente y viceversa”, manifestó.

La médico psiquiátrico considera que, si bien aún esta ciencia está en estudio, es una herramienta útil y muy económica para hacer promoción y prevención en salud mental, salud cardiovascular, diabetes, obesidad, etc.

La doctora Adele Mobilli y el doctor Rodolfo Pereira también formaron parte del grupo de panelistas de las IX Jornadas Regionales de Salud Mental, con las presentaciones tituladas “Las guarimbas, desde la transgresión, el miedo y la libertad” y “Sobrepeso, obesidad y estrés, las verdaderas epidemias del tercer milenio”, respectivamente.