La Escuela de Derecho, reafirmando su compromiso con la excelencia académica y la formación práctica de sus estudiantes, llevó a cabo una jornada de simulación de juicio, actividad a la que se invitó a la comunidad estudiantil como público, tuvo lugar en las instalaciones del Centro de Producciones Audiovisuales (CPAA), iniciando puntualmente a las 8:00 AM y contando con la participación de múltiples alumnos de la facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas..

El ejercicio judicial se centró en un complejo caso de violencia de género y violencia familiar, diseñado para desafiar las capacidades analíticas y de defensa del alumnado. El planteamiento del caso giró en torno a un conflicto de intereses patrimoniales por una herencia, situación que escaló hasta una agresión física en la que la víctima (mujer) fue atacada por su hermano con un objeto contundente (una cabilla).
Durante el desarrollo de la audiencia simulada, los estudiantes desempeñaron los roles asignados. Ambas partes realizaron la evacuación de pruebas y el interrogatorio de testigos, buscando demostrar la realidad de los hechos mediante la técnica del debate jurídico. Tras todo el proceso de argumentación, el tribunal universitario determinó que persistían contradicciones en los testimonios, lo que generó una duda razonable, dictaminando finalmente que la audiencia quedara sin efecto.
Este tipo de prácticas permite a los futuros profesionales del Derecho enfrentarse a escenarios reales, donde la carga de la prueba y la claridad en la exposición son determinantes para el éxito procesal. Al finalizar la jornada, el Rector de la institución, el Dr. Giovanni Nanni, expresó su satisfacción por el desempeño de los jóvenes: “Estas simulaciones no son solo un ejercicio académico, son el puente vital entre el aula y la realidad de los tribunales. Hoy hemos visto cómo nuestros estudiantes de Derecho no solo manejan la teoría, sino que desarrollan el temple necesario para abordar casos de gran sensibilidad social, como lo es la violencia de género. Nuestra misión es entregar a la sociedad abogados con ética, capaces de discernir y defender la justicia incluso en los escenarios más complejos. Verlos debatir con tal propiedad nos confirma que vamos por el camino correcto en la formación de líderes integrales”.